CVE-2017-5487 es una vulnerabilidad en el kernel de Linux que fue descubierta y divulgada en 2017. La vulnerabilidad permite a un atacante local obtener acceso root a un sistema explotando una condición de carrera en el subsistema de gestión de claves del kernel. La vulnerabilidad puede ser explotada por un usuario con una cuenta válida en un sistema afectado, y puede utilizarse para obtener privilegios de root y tomar el control del sistema. La vulnerabilidad afecta a las versiones 2.6.x y 4.x del kernel de Linux, y ha sido parcheada en la versión 4.10.13 del kernel de Linux y posteriores. Es importante señalar que esta vulnerabilidad no es explotable de forma remota y requiere que un atacante tenga acceso al sistema objetivo.